Una situación de emergencia extrema se vivió en el corazón del municipio este lunes por la tarde, luego de que se desatara un fuerte incendio en aceitera de Zuazua, lo que obligó a las autoridades locales a activar protocolos de seguridad inmediatos para salvaguardar a la población de los alrededores.
El siniestro afectó directamente las instalaciones de la planta productora, generando pánico entre los empleados y los vecinos del sector. Varios de los afectados sufrieron cuadros severos de crisis nerviosas al presenciar las intensas llamaradas.
Labores para combatir el fuego
Debido a la magnitud del incidente, personal de bomberos acudió rápidamente al llamado de auxilio para coordinar las labores de combate al fuego. Los brigadistas estatales sumaron esfuerzos junto a los cuerpos de bomberos y rescatistas procedentes de ayuntamientos vecinos como Marín, El Carmen y Ciénega de Flores.
Las corporaciones implementaron el uso de equipos especializados con respiración autónoma para proteger la integridad de los tragahumo. Esto debido a las altas temperaturas y al riesgo latente por el tipo de materiales inflamables que alimentaban el fuego dentro del inmueble.

La evacuación en Zuazua
La prioridad inicial de los cuerpos de auxilio fue retirar a los civiles del perímetro de peligro, concretando con éxito una evacuación en Zuazua que abarcó tanto al personal de la fábrica afectada como a los habitantes de las viviendas colindantes. El repliegue preventivo se realizó bajo la supervisión directa de los mandos municipales y estatales.
El director operativo de la corporación estatal, Erik Cavazos, aclaró que la prioridad fue poner a salvo a la comunidad antes de concentrarse de lleno en apagar el fuego. Gracias a esta oportuna intervención, las autoridades confirmaron que no se registraron personas heridas ni pérdidas humanas que lamentar en la zona.
Caso de emergencia por incendio
A pesar de que la situación se reportó bajo control perimetral tras varias horas de labores intensas, la emergencia en Zuazua se mantuvo visible a varios kilómetros de distancia. La gran columna de humo y las llamaradas de color naranja llamaron la atención de la ciudadanía en distintos puntos de la región del estado de Nuevo León.
El titular de la corporación estatal puntualizó que las maniobras continuarían activas hasta lograr la sofocación total del siniestro. Para asegurar el área, se mantuvo el cerco de vigilancia en los alrededores de la planta aceitera hasta mitigar cualquier posibilidad de que las llamas revivieran.

Controlan riesgos tras el siniestro
Las autoridades pidieron calma a la población civil ante la densa nube que cubrió el cielo del centro del municipio. Explicaron que el persistente humo negro por quema de aceite es un efecto natural derivado del tipo de combustible que se consumió en la bodega, por lo que su dispersión tardaría algunas horas más.
La alcaldesa del municipio y los directivos de rescate supervisaron las tareas de enfriamiento en el sitio. En este operativo donde desalojan a 300 personas por incendio, la coordinación interinstitucional evitó que el fuego alcanzara los hogares vecinos, limitando los daños únicamente a la infraestructura interna de la empresa.
Finalmente, los equipos de emergencia recordaron la importancia de respetar los acordonamientos mientras concluyen de forma definitiva las tareas de remoción de escombros. La oportuna reacción ante este incendio en aceitera de Zuazua impidió que el accidente terminara en una tragedia para Nuevo León.
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