¿Se acuerda usted del Parque del Agua? Ese mega proyecto que, sin estar terminado en su totalidad, el gobernador Samuel García Sepúlveda inauguró con bombo y platillo para sumarse a la fiebre futbolera y donde incluso se tomó la foto del recuerdo con la realeza internacional. Apenas unas semanas después de aquel corte de listón y de las relucientes selfies oficiales, la realidad del espacio público dista mucho de la propaganda. Hoy en día, una severa plaga de lechuguilla invade el Parque del Agua, mientras los paseantes se topan con olores fétidos, vegetación seca, andadores fracturados y un evidente abandono.
Ubicado en el municipio de Guadalupe, el recinto nació con la promesa de convertirse en el gran pulmón verde y espacio recreativo de vanguardia para la zona metropolitana de Monterrey. Sin embargo, la apresurada apertura del Parque del Agua en Guadalupe ha dejado al descubierto serias deficiencias técnicas, falta de servicios básicos y un mantenimiento nulo que pone en riesgo tanto a la fauna local como a los propios visitantes.
Sobrecosto opaco y una apertura apresurada por el Mundial
El desarrollo de este megaproyecto estuvo acompañado de serias dudas financieras desde sus primeras etapas administrativas. Adjudicado originalmente en julio de 2024 por una suma de 1,574 millones de pesos por parte del gobierno de Nuevo León, el costo final de la obra terminó disparándose hasta superar los 2,000 millones de pesos. A pesar de este sobrecosto opaco que superó la cotización inicial de 1,574 millones de pesos, las autoridades estatales no han presentado una rendición de cuentas detallada sobre el destino de los recursos excedentes.
A esta opacidad presupuestal se sumó la prisa política. El 6 de junio de 2026, con motivo de los encuentros internacionales disputados en el Estadio Monterrey durante el Mundial de Futbol, las autoridades optaron por una apertura simulada de un espacio sin terminar por el Gobernador Samuel García para la fiebre futbolera. La meta era habilitar el espacio como sede alterna del Fan Fest, aunque amplias zonas del parque —como el auditorio principal— continuaban en obra negra y sin cuadrillas de trabajadores activas.
| Concepto | Detalle de la obra |
| Ubicación | Municipio de Guadalupe, Nuevo León |
| Monto de adjudicación (2024) | $1,574 millones de pesos |
| Costo estimado actual | ~$2,000 millones de pesos |
| Inauguración oficial | 6 de junio de 2026 (Fan Fest) |
| Estatus operativo | Parcialmente cerrado / Fallas múltiples |
El fiasco del Jardín Japonés: cierre con cinta de restricción
Uno de los puntos clave para la promoción mediática del recinto fue la visita de la princesa Hisako de Takamado. El 19 de junio, el mandatario estatal encabezó la entrega del Jardín Japonés dentro del parque. No obstante, el gusto duró poco tiempo para las familias que acudieron a conocer la atracción.
Pocos días después de la comitiva oficial, se ordenó el cierre con cinta de restricción en el área del Jardín Japonés tras la gira real del 19 de junio. El motivo detrás del bloqueo fue un severo descalabro técnico en la alimentación de agua que amenaza la vida marina del estanque. La falta de circulación adecuada provocó que el nivel de oxígeno cayera drásticamente, obligando al personal a colocar tubos de PVC improvisados para bombear e intentar reoxigenar el vital líquido antes de que los peces perecieran.
La marea verde: plaga acuática, nata y mosquitos
El problema hídrico no se limita al pabellón oriental. En el sistema de siete lagos artificiales se observa un panorama desolador marcado por un brote de plaga acuática. La floración sin control de lechuguilla cubre tramos enteros de los espejos de agua, estrangulando el desarrollo de la fauna y flora nativa.
• Proliferación de lechuguilla invasora en lagos artificiales.
• Estancamiento del agua con acumulación de nata flotante y verdín.
• Emisión de malos olores percibidos por los visitantes.
• Acumulación de fango y focos de proliferación de mosquitos.
Esta marea verde de lechuguilla invasora que produce lodo y proliferación de mosquitos desata el malestar de los paseantes, quienes se encuentran con un agua verde con nata flotante que provoca duras críticas de paseantes frustrados. Lo que debía ser un atractivo visual y un paseo agradable se ha transformado en un foco de malos olores y molestias sanitarias.
Infraestructura en ruinas: grietas, cables expuestos y flora seca
El deterioro del parque también se percibe en la superficie terrestre. A un costado del área de juegos infantiles se aprecia una clara grieta y deforma en el andador principal adyacente al área infantil, provocada por un hundimiento en el suelo empedrado que abarca aproximadamente cuatro metros cuadrados y que tuvo que ser acordonado.
A este daño estructural se suma un evidente riesgo para los transeúntes por luminarias con cables expuestos y falta de servicios básicos. Gran parte de los sanitarios permanecen fuera de servicio o cerrados con candado, y las áreas destinadas al comercio no han sido habilitadas. Además, existe un mantenimiento nulo que mantiene oxidadas las estructuras metálicas y seca la flora urbana, dejando al menos 11 árboles recién plantados y tres jardines completamente deshidratados por falta de riego.
En resumen, lo que se vendió como un proyecto de clase mundial para el Parque del Agua en Guadalupe hoy enfrenta una plaga de lechuguilla invade el Parque del Agua junto con fallas en el Jardín Japonés, sobrecostos millonarios y severas deficiencias operativas que el gobernador Samuel García Sepúlveda prefiere omitir en sus redes sociales.
¿Considera usted que las autoridades deberían auditar la inversión del Parque del Agua antes de destinar más presupuesto a su reparación?
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