- Feminicidios En Nuevo León: Cifras Que No Coinciden Con El Discurso Oficial
- Un Gobierno Más Preocupado Por La Imagen Que Por La Seguridad
- Conclusión: Entre La Impunidad Y El Olvido
La violencia contra mujeres en Nuevo León se ha convertido en un problema estructural que ni las campañas oficiales ni los discursos de modernidad han logrado resolver. De acuerdo con la más reciente encuesta de El Norte, los ciudadanos reprueban la actuación del gobierno estatal frente a esta crisis: el 64 % teme por los feminicidios y el 66 % por las desapariciones.
A pesar de los mensajes triunfalistas del gobernador Samuel García, los datos reflejan que la violencia sigue siendo el principal problema del estado, y la seguridad pública continúa deteriorándose.
Feminicidios En Nuevo León: Cifras Que No Coinciden Con El Discurso Oficial
En los primeros nueve meses de 2025, 75 mujeres fueron asesinadas en Nuevo León, pero solo nueve casos fueron reconocidos oficialmente como feminicidios, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Esto significa que apenas el 12 % de los homicidios contra mujeres fueron clasificados con perspectiva de género, mientras que el 88 % restante quedó registrado como homicidios dolosos.
A nivel nacional, el promedio de reconocimiento como feminicidio es del 24 %, lo que deja al estado muy por debajo del estándar federal y en evidencia la falta de sensibilidad institucional ante estos casos.
La Falta De Perspectiva De Género En Las Investigaciones
Colectivos y especialistas advierten que la baja proporción de casos catalogados como feminicidio no responde a una disminución de la violencia, sino a la resistencia de las autoridades a reconocer el problema.
Esta falta de clasificación impide que los crímenes se investiguen adecuadamente y prolonga la impunidad. Además, la ausencia de protocolos efectivos y la deficiente capacitación policial agravan la desconfianza de las víctimas hacia las instituciones.
“Cada número en la estadística representa una vida arrebatada y una familia rota”, coinciden activistas locales que piden no maquillar la realidad con encuestas o discursos políticos.
🔴 Mientras Samuel presume resultados “en tiempo y forma”, el 64% teme por los feminicidios y el 66% por las desapariciones. El INEGI confirma lo que todos saben: la inseguridad es el mayor problema del estado… y el gobierno sigue sin dar respuestas.
— La Razón NL (@Larazon_nl) October 27, 2025
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Inseguridad En Nuevo León: Un Contexto Que Profundiza La Crisis
El aumento de los feminicidios en Nuevo León ocurre dentro de un entorno marcado por la inseguridad generalizada. Los delitos sexuales, las desapariciones y los casos de acoso se han incrementado en los últimos años, sin que las estrategias estatales logren contenerlos.
Solo en 2025, se registraron más de 3,500 delitos sexuales en la entidad, colocándola en el quinto lugar nacional. Además, el promedio mensual de 66 denuncias por acoso sexual refleja una problemática constante que afecta la vida cotidiana de las mujeres.
La sensación de vulnerabilidad se extiende más allá de las cifras: en la calle, en el transporte y hasta en espacios públicos, la percepción de riesgo es permanente.
Un Gobierno Más Preocupado Por La Imagen Que Por La Seguridad
Mientras las estadísticas muestran un deterioro evidente, el gobierno estatal sigue priorizando la narrativa del éxito. El gobernador Samuel García presume una supuesta mejora en seguridad, pero los datos del propio El Norte lo contradicen: la población lo reprueba con 5 de 10 en temas de seguridad, justicia y combate a la violencia.
La falta de coordinación entre instituciones, la reducción de apoyos a refugios para mujeres y la poca claridad en los programas de prevención hacen evidente la distancia entre el discurso y la acción.
Los nuevoleoneses no solo perciben un incremento en los casos de violencia, sino también una falta de empatía y transparencia por parte de las autoridades.

Una Sociedad Que Ya No Confía En Las Promesas
En Monterrey y su zona metropolitana, los colectivos de mujeres han sido los principales impulsores de la exigencia por justicia. Han llenado las calles con marchas, veladoras y pancartas con nombres de víctimas que el Estado parece haber olvidado.
Mientras el gobierno insiste en celebrar encuestas favorables, las familias siguen buscando a sus hijas desaparecidas o esperando una resolución judicial que no llega.
La violencia contra mujeres en Nuevo León ya no puede reducirse a un tema estadístico: es una crisis de justicia, de derechos humanos y de responsabilidad institucional.
Conclusión: Entre La Impunidad Y El Olvido
El panorama es claro: la violencia contra mujeres en Nuevo León se ha normalizado al punto de que las cifras ya no sorprenden, solo duelen. La falta de políticas públicas efectivas, la impunidad y el desinterés gubernamental han convertido al estado en uno de los más peligrosos del país para las mujeres.
Mientras la administración estatal invierte en publicidad y autoelogios, las víctimas siguen esperando justicia. Y el miedo —ese que no aparece en las encuestas— continúa marcando la vida diaria de miles de mujeres en Nuevo León.
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