- Poderes y Órganos Autónomos Reciben Menos De Lo Solicitado
- Impacto De Los Recortes En La Función Pública Estatal
- La Ciudadanía Exige Mayor Transparencia A Samuel García
El Presupuesto 2026 del estado de Nuevo León muestra un aumento del 16 % para la administración de Samuel García, mientras que los órganos autónomos y poderes del estado reciben recortes de hasta 32 %. La ciudadanía cuestiona la prioridad del gasto y la transparencia en el manejo de los recursos públicos.
Poderes y Órganos Autónomos Reciben Menos De Lo Solicitado
El Presupuesto 2026 aprobado por el estado incluye un incremento general para la administración, pero el ajuste afecta directamente al Poder Judicial, al Legislativo y a instituciones autónomas. De los 4 809 millones solicitados por el Poder Judicial, solo recibiría 3 605 millones, es decir, mil 204 millones menos de lo requerido.
Otros órganos autónomos muestran recortes aún más drásticos: el Tribunal Electoral del Estado (TEE) vería reducido su presupuesto en 32,57 %, mientras que el Instituto Estatal Electoral (IEE) recibiría 30,85 % menos de lo solicitado. La Fiscalía General de Justicia también enfrenta un recorte de 451 millones, dejando sus recursos en 5 103 millones de pesos.
La Auditoría Superior del Estado pasaría de 616 millones solicitados a 567 millones en la propuesta final, un 7,95 % menos. El Congreso también ve reducida su asignación de 574 a 549 millones de pesos, mientras que el Instituto Estatal de Transparencia queda sin presupuesto para 2026.
Críticas De Legisladores Y Ciudadanos Ante La Distribución Del Presupuesto
Legisladores locales advierten que el aumento general del 16 % para el ejecutivo no cubre los requerimientos reales de los órganos autónomos. “Un 3 % adicional no es suficiente”, señalaron, destacando que los incrementos salariales y las necesidades de operación superan lo otorgado.
La ciudadanía ha expresado su preocupación en redes sociales y medios locales: cuestionan que mientras se recorta a los órganos de vigilancia y fiscalización, la administración central dispone de más recursos sin transparencia ni criterios claros.
Además, el único aumento superior al solicitado se observa en la Comisión Estatal de Derechos Humanos, con 139 millones de pesos frente a 138,5 millones planteados, un detalle mínimo frente a los grandes recortes de otros órganos.
Impacto De Los Recortes En La Función Pública Estatal
Estos recortes podrían afectar directamente la operatividad de los poderes y órganos autónomos, limitando su capacidad de supervisar, auditar y garantizar la correcta administración de recursos en Nuevo León.
Expertos señalan que esta decisión puede generar retrasos en procesos judiciales, reducciones en el monitoreo electoral y un debilitamiento de la fiscalización de actos gubernamentales. Además, la falta de presupuesto para el Instituto Estatal de Transparencia genera incertidumbre sobre el control y la rendición de cuentas del estado.
La percepción general es que la administración de Samuel García prioriza su propio incremento presupuestal sobre las necesidades de los órganos que deben garantizar transparencia y justicia en la entidad.

Comparativa Con Años Anteriores Y Contexto De Crecimiento
En comparación con 2025, los recursos generales asignados al ejecutivo muestran un aumento del 16 %, mientras que los órganos autónomos apenas reciben un 3 % más que el año anterior. Esto evidencia una disparidad significativa en la distribución de recursos.
El Presupuesto 2026 refleja también una tendencia de asignación centralizada: mayores fondos para la administración y menos para quienes revisan y fiscalizan sus acciones. Ciudadanos y expertos advierten sobre el riesgo de que estas decisiones reduzcan la eficacia de la vigilancia pública.
Algunos analistas indican que la estrategia podría interpretarse como una forma de concentrar poder y margen de maniobra financiera en manos del ejecutivo, afectando la independencia de otros organismos estatales.
La Ciudadanía Exige Mayor Transparencia A Samuel García
El Presupuesto 2026 evidencia que mientras la administración de Samuel García aumenta sus recursos, los órganos autónomos y poderes esenciales enfrentan recortes significativos.
La demanda ciudadana es clara: se requiere transparencia, criterios claros en la distribución de fondos y un plan que garantice la operatividad de los órganos que supervisan la gestión pública.
Sin medidas de control y planificación, los recortes podrían limitar la vigilancia y la rendición de cuentas, aumentando la desconfianza en la administración estatal.








