La estrategia fallida de seguridad en Nuevo León volvió a quedar en evidencia tras el robo de campana en una iglesia de Montemorelos, justo en la víspera del Día de la Virgen de Guadalupe. El hecho ocurrió pese a los discursos oficiales sobre control del delito. El caso reabre el debate sobre la inseguridad, la falta de vigilancia y la respuesta del gobierno estatal encabezado por Samuel García.
Robo En Templo Expone Falta De Vigilancia
El robo ocurrió en la comunidad de Los Arroyos, en el municipio de Montemorelos. Fue durante la madrugada del viernes, alrededor de las 04:20 horas. Un sujeto aprovechó la oscuridad y la ausencia de vigilancia para sustraer la campana de la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe.
El hecho quedó registrado en cámaras de seguridad de vecinos. En los videos se observa cómo el responsable actúa sin prisa. No hay presencia policial ni intento de disuasión. La escena generó indignación entre habitantes y feligreses de la comunidad.
La campana robada no es un objeto menor. Vecinos señalaron que tiene décadas en el sitio. Forma parte de la identidad religiosa y social del lugar. Además, su robo ocurrió cuando el templo se preparaba para las celebraciones guadalupanas, una de las fechas más significativas para la comunidad católica.

Estrategia Fallida De Seguridad Genera Críticas Ciudadanas
El caso no tardó en provocar reacciones. Para muchos habitantes, el robo confirma lo que ya perciben en su vida diaria. La estrategia fallida de seguridad del gobierno estatal no logra frenar delitos, ni siquiera en espacios considerados sagrados.
Montemorelos es un municipio que históricamente había estado al margen de hechos de alto impacto. Sin embargo, en los últimos meses se han reportado robos, asaltos y hechos violentos. La percepción de inseguridad ha ido en aumento, sin que exista una respuesta clara por parte de las autoridades estatales.
El gobierno de Samuel García ha insistido en que los índices delictivos van a la baja. No obstante, este tipo de casos contradicen el discurso oficial. Para la ciudadanía, el problema no es solo el robo de una campana, sino lo que simboliza: ausencia de vigilancia, falta de prevención y una estrategia que no se refleja en las calles.
Además, el hecho ocurre en un contexto sensible. El 12 de diciembre moviliza a miles de personas en todo el estado. La falta de seguridad en templos y comunidades pequeñas genera preocupación sobre la capacidad real del estado para garantizar condiciones mínimas de orden.
▶️ Captan el robo de una campana en una iglesia ubicada en Montemorelos, Nuevo León.#TelediarioMatutino ⭐️@zelenny @josuebecerra y @DanyMartin91 pic.twitter.com/2Zsmur8RWv
— @telediariomty (@telediariomty) December 12, 2025
Cuando Ni Los Templos Escapan A La Inseguridad
El robo en la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe se suma a una cadena de hechos que han puesto en duda la efectividad de la política de seguridad estatal. Para muchos ciudadanos, el mensaje es claro: si un templo puede ser saqueado sin consecuencias, cualquier espacio es vulnerable.
Feligreses hicieron un llamado público para recuperar la campana. Pidieron apoyo de las autoridades y de la comunidad. También exigieron mayor presencia policial en la zona. Hasta el momento, no se ha informado sobre personas detenidas ni avances concretos en la investigación.
Debate Sobre La Estrategia Fallida De Seguridad
El caso también reaviva el debate sobre la coordinación entre el estado y los municipios. La seguridad en comunidades rurales suele quedar relegada. Sin embargo, estos hechos muestran que la inseguridad ya no distingue entre zonas urbanas y rurales.
Mientras tanto, el gobierno estatal continúa promoviendo una narrativa de control y éxito. Pero en la práctica, los hechos cotidianos cuentan otra historia. La estrategia fallida de seguridad no solo se mide en cifras, sino en la tranquilidad de las comunidades. Y en Montemorelos, esa tranquilidad fue interrumpida incluso en un espacio de fe.
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