La presa El Cuchillo se convirtió en símbolo del giro hídrico que vivió Nuevo León de un año a otro. Tras meses de escasez y llamados al ahorro, en 2025 el estado pasó a desfogar volúmenes históricos de agua. El proceso, ligado al pago de una deuda internacional, dejó cifras que reabrieron el debate sobre planeación, transparencia y decisiones del gobierno de Samuel García.
Presa El Cuchillo Y El Cambio De Escenario
En 2024, Nuevo León enfrentaba una de las peores crisis hídricas de su historia reciente. Las principales presas del estado se encontraban en niveles críticos. La población redujo consumos y el discurso oficial insistía en la urgencia de cuidar cada litro.
Sin embargo, el escenario cambió de forma abrupta en 2025. Con el argumento del pago de la deuda hídrica de México con Estados Unidos, comenzaron los desfogues en la presa El Cuchillo. En total, se liberaron 410 millones de metros cúbicos de agua.
Ese volumen equivale a 10 meses de consumo de toda el área metropolitana. El cálculo se basa en un abasto promedio de 16 mil litros por segundo, que es la demanda diaria estimada de la ciudad.
La cifra no pasó desapercibida. Para muchos ciudadanos, el contraste fue evidente. De un año marcado por la escasez, se pasó a liberar agua en cantidades que superan registros recientes.

Desfogue Y Números Que Marcan El Debate
Durante enero y abril de 2025, la presa El Cuchillo aportó 260 millones de metros cúbicos como parte del compromiso internacional. En el mes más reciente, se sumaron 150 millones de metros cúbicos adicionales.
En conjunto, los 410 millones de metros cúbicos desfogados superan los 381.5 millones que almacenaban juntas El Cuchillo, Cerro Prieto y La Boca antes de la tormenta “Alberto”, en junio de 2024.
El volumen liberado también equivale a más de 10 presas La Boca llenas. Esta comparación dimensiona el impacto real del desfogue en el sistema hídrico estatal.
Antes del último proceso, El Cuchillo almacenaba 913 millones de metros cúbicos, lo que representaba 81 por ciento de su capacidad. Tras el cierre de compuertas, el nivel bajó a 763 millones, es decir, 68 por ciento, según datos de la Comisión Nacional del Agua.
La Conagua, no obstante, evitó detallar el destino exacto del agua enviada a Texas. El hermetismo alimentó cuestionamientos sobre la forma en que se tomó la decisión y los criterios utilizados.
Decisiones Federales Y Silencios Estatales
El desfogue ocurrió después de que el Gobierno de México informó, el 12 de diciembre, que entregaría 249 millones de metros cúbicos a Texas. El plazo fijado fue del 15 de diciembre de 2025 al 31 de enero de 2026, en medio de presiones del entonces presidente estadounidense, Donald Trump.
Aunque el gobierno federal no precisó de dónde saldría ese volumen, los 150 millones de metros cúbicos extraídos recientemente de El Cuchillo forman parte de ese compromiso.
Este punto generó críticas en Nuevo León. Meses atrás, la narrativa oficial había girado en torno a la defensa del agua local. El cambio de postura dejó la sensación de contradicción entre discurso y hechos.

El Recuerdo De La Sequía
El recuerdo de la sequía de 2024 sigue presente. Hasta junio de ese año, las presas del estado apenas alcanzaban 26 por ciento de su capacidad conjunta. Fue la tormenta “Alberto” la que permitió una recuperación significativa.
Para diversos sectores, el problema no es solo el pago de la deuda hídrica. El fondo del debate está en la planeación y en la comunicación. La población reclama claridad sobre por qué, cuándo y cuánto se puede desfogar sin poner en riesgo el abasto local.
Tensiones Políticas Por La Presa
El caso de la presa El Cuchillo volvió a exhibir tensiones entre decisiones federales y efectos locales. También reavivó la discusión sobre el papel del gobierno estatal frente a compromisos internacionales.
Mientras tanto, la ciudadanía observa con escepticismo. El recuerdo de los cortes de agua sigue fresco. Las cifras de 2025 contrastan con la narrativa de escasez reciente.
La gestión del agua quedó otra vez en el centro del debate público. Para muchos, los números pesan más que los discursos. Y los 410 millones de metros cúbicos desfogados se convirtieron en el dato que resume un cambio de escenario difícil de explicar.
Agua de El Cuchillo Disminuye por Desfogue a Texas
La presa El Cuchillo, que abastece gran parte de Monterrey, registró una caída importante en su nivel de agua, pasando del 81 % al 69 % de su capacidad. La disminución se produjo tras los desfogues autorizados por la Conagua, que continúan generando preocupación por la disponibilidad del recurso en el estado.
El volumen extraído equivale a 135 millones de metros cúbicos, suficiente para cubrir más de tres meses del consumo en la zona metropolitana o 3.5 veces la capacidad de la presa La Boca. Además, fuentes de Tamaulipas confirmaron que se destinarán 150 millones de metros cúbicos a Texas, cumpliendo con un adeudo hídrico internacional.
Habitantes y sectores productivos critican que mientras Nuevo León enfrenta sequías severas, se prioricen compromisos externos. La decisión del gobierno de Samuel García ha generado cuestionamientos sobre la protección del agua local y la falta de medidas claras para garantizar el suministro a la población.








